Una indicación individual
El sangrado, la inflamación y la retracción de la encía no siempre tienen el mismo origen. Por eso, antes de tratar, evaluamos cada situación de manera personalizada.
Casos clínicos
Dos situaciones frecuentes y sus tratamientos
1. De la gingivitis a la periodontitis
La gingivitis es el inicio de la enfermedad periodontal. Se manifiesta con inflamación, enrojecimiento y sangrado de las encías y, en esta etapa, todavía puede ser reversible con una técnica de cepillado adecuada y control profesional.
Inicio: gingivitis
Gingivitis: la acumulación de placa bacteriana inflama la encía, pero aún no existe pérdida de los tejidos que sostienen los dientes.
Evolución: periodontitis
Si no se trata: la placa bacteriana permanece, se calcifica formando sarro y la inflamación puede avanzar hacia una periodontitis, comprometiendo los tejidos de soporte del diente.
Prevención: una higiene diaria correcta, junto con controles y limpiezas profesionales cada 6 a 8 meses -según las necesidades de cada paciente- ayuda a evitar esta evolución.
2. Tratamiento de una recesión gingival
Recesión localizada en un incisivo inferior, tratada mediante cirugía plástica periodontal para aumentar la cobertura de la raíz expuesta y mejorar la anatomía de la encía.
Resultado clínico: recuperación de la cobertura radicular, con una integración más armónica de la encía.
Cómo se realiza el tratamiento
1. DiagnósticoEvaluación clínica de la encía y de los tejidos de soporte.
2. TratamientoControl de la inflamación o corrección quirúrgica según el caso.
3. ReevaluaciónControl de la respuesta obtenida y de la higiene.
4. MantenimientoSeguimiento periódico para conservar el resultado.