Placa y sarro
La acumulación de bacterias puede inflamar las encías y favorecer el mal olor. También revisamos la lengua, las caries y los espacios entre los dientes.

La halitosis puede tener distintos orígenes. Lo más frecuente es que se relacione con bacterias acumuladas en la boca, especialmente sobre la lengua, entre los dientes o alrededor de las encías. Identificar la causa permite elegir el tratamiento adecuado.
La acumulación de bacterias puede inflamar las encías y favorecer el mal olor. También revisamos la lengua, las caries y los espacios entre los dientes.
Las infecciones o el material retenido en las amígdalas pueden producir olor. Si la boca está sana y el problema persiste, puede ser necesaria una evaluación médica.
En algunos casos, el reflujo se acompaña de mal sabor y mal aliento. Las causas digestivas son mucho menos frecuentes que las bucales.
La boca seca también puede contribuir. Si el mal aliento persiste, conviene empezar con una revisión de dientes, encías y lengua, en lugar de limitarse a disimular el olor.
Podemos evaluar tu salud bucal y orientarte sobre el tratamiento más adecuado.
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